jueves, 25 de abril de 2013

Leyenda de Steve Irwin

Pino Termini, un famoso submarinista Portugués, ha visitado prácticamente casi todos los rincones del mundo que se encuentran bajo el agua. Conoce miles de lugares en el planeta, pero se puede afirmar que cada día hay algo nuevo por descubrir. Y es lo que a él le ocurrió.
El mes pasado visitó Port Douglas, en el norte de Queensland, un lugar que había visitado ya ocho veces. Allí visitó su lugar favorito, la Gran Barrera de Coral.
Muchas veces había oído hablar del arrecife de Batt, como un lugar idóneo para sumergirse, por lo que decidió hacerlo.
Nada más comenzar el buceo se sorprendió al encontrarse allí con otro buceador, ya que en la superficie no había apreciado ningún barco más aparte del suyo. Entonces algo le asustó, a descubrir que el otro submarinista no tenía botella de oxígeno, y se dirigía hacia él.
En ese momento lo distinguió, era Steve Irwin, famoso cazador de cocodrilos.
Él estaba tranquilamente allí, pero yo me empecé a sentir fatal, ya que sabía que ese hombre había fallecido unos años antes.
Hasta ese día, había visto de todo bajo el mar, excepto un fantasma, además uno que estaba tranquilamente cuidando de los animales.
Steve Irwin había fallecido en Septiembre de 2006, en ese mismo arrecife, atravesado por el aguijón de una Stingray mientras rodaba un documental.


martes, 9 de abril de 2013

Clara de Geisslerin . (La novia del diablo).




Clara, alemana de nacimiento, fue acusada de mantener ciertas relaciones con tres demonios en el siglo XVI y condenada a sufrir la tortura de la rueda.

Dicha tortura consistía en que las piernas y los pies se le encerraban en fundas de hierro y se le comprimían hasta reducirlos a carne pulpa.

Mientras era torturada, la joven aceptaba todas las acusaciones que se le hacían sobre brujas, demonios y demás... Pero cuando paraban la rueda, ésta volvía a negar los cargos
Fue un largo juego de resistencia, en el que la joven se vió obligada a aceptar barbaridades como que ella misma había matado a 300 personas, que había provocado incendios y tormentas, o incluso que había mantenido relaciones sexuales con diablos mientras que estos tomaban forma de perro, gato e incluso pulga..

A medida que la torturaban, la Geisslerin fue perdiendo fuerzas hasta que la soltaron de la rueda, y calló al suelo su cuerpo sin vida ya.

El veredicto de los jueces fue que el demonio había acabado con la vida de la joven para que no siguiera revelando sus secretos infernales.

Justicia.






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viernes, 5 de abril de 2013

ANA & MIA



Mi historia tuvo su origen, cuando el chico del que me enamoré no me veía como una princesa ya que yo pesaba algo más de lo que debía, y ese físico causo que él me abandonara, dejándome sola. Tras semanas de depresión, encontré la compañía de alguien, quién no me abandonaría. Comencé a sentir a Ana dentro de mí. Siempre fui de una opinión negativa sobre las princesas, pero me veía realmente al espejo y me daba asco. ¡No lo soportaba más!
No quería estar gorda, no quería comer! Me sentía lo peor, ¡y lo más feo del mundo! No quería ser así, quería estar guapa, quería que él se arrepintiera de haberme abandonado.

A partir, de ese momento, todo el mundo me abandonó, pero nada más me importaba, ya que había ganado a "mi hermana" Ana, y a mi "amiga" Mía. En poco tiempo logré alcanzar mi objetivo, me sentía preciosa, todo el mundo me miraba, y eso me gustaba.
Pero sentí que podía estar mejor aún, y decidí unirme más a mis compañeras, las cuales no me abandonarían.. 
Al cabo de unas semanas, note como mi cuerpo me fallaba, y me apoye en Ana y Mía, cada vez la gente me miraba más, eso era perfecto, pero apenas podía sostenerme, y ya no me reconocía al espejo.

Sabía que mi opción era difícil de cumplirla, y no había contado con la reacción familiar. No sabía cómo sería de difícil cuando mi familia se diera cuenta... Y lo peor ocurrió.

Mi madre lo notó enseguida, y se derrumbó ante mí. Esa imagen no podré borrarla nunca.
Lo único que hizo fue llevarme frente a un espejo y allí me dijo: "¿Ves a mi hija?"
Yo no contesté, no podía, no la veía.
EN ese momento la ansiedad fue tan grande que corrí a la cocina, y empecé a ingerir todo el alimento que encontré. Desde ese momento no recuerdo nada más, me desvanecí frente al frigorífico. 
Durante estos meses tras ese momento, he sentido como mi amiga y mi hermana me traicionaron, o quizás fui yo a ellas; pero es algo de lo que me alegro.
Ellas me han impedido en cada momento que pudiera volver a ser yo, pero hoy puedo decir que les voy ganando la batalla, y que nunca más me acompañaran cuando esté sola.